Más libros y menos batidos

En España somos muy de cultura popular o más concretamente de opinar sobre todo y emitir ciertas verdades absolutas aunque no hayamos leído más allá de un titular. Por supuesto es evidente que de entrenamiento todo el mundo sabe y por eso en todos los gimnasios existe el clásico personaje que más que entrenar pasa el rato yendo de cliente en cliente (y en especial de clienta a clienta) corrigiendo ejercicios y haciendo recomendaciones basadas en a saber Dios qué.

He de decir que puedo contar con los dedos de un pie, que son más cortitos, las veces que he visto a este tipo de personas haciendo correctamente un ejercicio a nivel técnico. Normalmente fallan por querer llamar la atención a base de utilizar un peso excesivo, alterar las velocidades de ejecución o aumentar los rangos de movimiento hasta el absurdo, y por supuesto luego dejan caer el peso para que si no les miraste antes, lo hagas después.

Conste que soy una gran admiradora de la fauna del fitness, entre la que me incluyo porque cada uno tenemos lo nuestro, pero sobre este tema en particular tenía que manifestarme dado el riesgo que suponen para los clientes que siguen sus consejos y para los trabajadores del gimnasio en cuestión que tienen que soportarles.

Uno de los consejos favoritos de estos tipos se basa en los rangos de movimiento en los ejercicios: las sentadillas tienen que ser profundas[1] y las extensiones lumbares se hacen siempre con peso y hasta que tu columna esté en hiper extensión[2] (creo que este término se les escapa, normalmente se resume en “atrás del todo, que acabes mirando al techo). Muchos dirán que a estos tipos no les ha pasado nada por entrenar así y podría llegar a estar de acuerdo pero después observo que (1) no suelen correr ni hacer actividades con impacto por lo que los problemas de rodilla, (2) su movilidad y su postura corporal es definitivamente errónea a nivel de columna luego sí les pasa y (3) la mayoría ni siquiera entrena pierna.

Otro gran clásico es el de los ejercicios tras nuca [3](para el jalón o para el press militar), y ahí están los ligamentos del hombro pidiendo auxilio con tal de ganar medio centímetro más de grosor en la musculatura. De hecho la movilidad de los hombros en estos tipos suele ser tan mala que además de la hiper extensión de la columna dorsal y la antepulsión de la cabeza, en vez de tras nuca, acaban haciendo repeticiones tras coronilla porque son incapaces de bajar la barra más allá del occipital.

¿Y la hipertrofia de gemelos[4]? En aquellos que sorprendentemente sí entrenan pierna, esta obsesión me maravilla, es el mismo tipo de esfuerzo enternecedor que hace un chihuahua para montar a una mastín. Al igual que cómo usan la cinta cardiovascular cuando caminan en ella (que caminar es el cardio de los fuertes), que le ponen tanta inclinación que han de agarrarse a la barandilla frontal y ya me pregunto si quieren simular una marcha por montaña o un rapel.

Y ojo que a estos clásicos, fans de Arnold en sus inicios y que aún llevan las camisetas y pantalones de la época, se les han sumado los gurús de YouTube de veinte a treinta años cuya única ocupación en la vida es absorber “conocimientos” a través de vídeos virales en vez de coger un libro. Éstos son los que hacen todos los ejercicios subidos a un bosu o un fitball, los que se han saltado los ejercicios clásicos para empezar directamente con las pruebas de acceso al Cirque du Soleil y los que se inventan ejercicios simple y llanamente porque no les gusta entrenar y tienen que hacer el payaso para motivarse.

Lo peor de todo es cuando uno de estos especímenes es trabajador de un gimnasio. Insertado en el mundo laboral por la falta de regulación profesional, se nos presenta guapeado con su polo de “Monitor” y nos ofrece todo su repertorio para que tengamos una carrocería estupenda aunque más vale que no le hagamos una pregunta de mecánica del motor. Estos son los peores, crean mitos, falsas esperanzas, son potencialmente lesivos y aún con todo, mantienen una cantera de clientes fieles que desprecian a los que sí son Licenciados en C.A.F.D. que trabajen en lo mismo porque “no lo parecen ya que deberían estar más fuertes”… Ante esto la mejor respuesta que he oído “Yo es que soy más de leer”

Zasca!!

[1] http://goo.gl/H4XTDe , http://goo.gl/eU4WAh

[2] http://goo.gl/Q97qm0

[3] http://goo.gl/z1MQuN

[4] http://goo.gl/sk0UsC